Jabón natural artesanal de aceite de Argán

Nuevo

Muy hidratante. Reparación, antiarrugas. 

(pieza de 100g)

El aceite de argán es un auténtico lujo para la piel y el cabello, con razón le llaman el oro líquido. En forma de jabón, es una caricia para la piel ya que proporciona una nutrición intensa. Para potenciar sus efectos lo combinamos con manteca de Karité y con cera virgen, además de aceites de oliva y coco. Es uno de nuestros jabones preferidos, su espuma es una crema sedosa que te cautivará desde el primer momento.

INCI-INGREDIENTES:  Olea europaea oil (aceite de oliva), aqua, cocos nucifera oil (aceite de coco), sodium hydroxide, butyrospermum parkii butter (manteca de karité), argania spinosa oil (aceite de argán), theobroma cacao butter (manteca de cacao), ricinus communis oil (aceite de ricino), tocopherol (vitamina E).

*Debido a la elaboración y corte artesanos, nuestros jabones pueden presentar variaciones en sus formas y tonos, siendo sus ingredientes, propiedades y aromas los mismos.

AROMA NAG CHAMPA

€6.50

El aceite de Argán se utiliza para hacer jabones artesanales. Procedente de las semillas del fruto del árbol de Argania spinosa, posee un alto contenido en vitamina E, responsable de mantener la hidratación y luchar contra el envejecimiento. Numerosos son los beneficios que aportan los jabones artesanales elaborados con este aceite: ayuda a mantener la piel joven y elástica, suaviza, hidrata y estimula su oxigenación. Es antiséptico y fungicida, los jabones artesanales que incluyen aceite de argán restauran la capa hidrolipídica cutánea, aumentan el contenido celular y fortalecen uñas y cabello.

El árbol de Argania spinosa, que fue declarado Patrimonio Universal por la Unesco en 1998, posee una gran resistencia a la sequía, estando adaptado a vivir en climas casi desérticos. Esto se debe a que puede desarrollar unas raíces de gran longitud para obtener agua de las profundidades de la tierra. Natural de Marruecos, este árbol puede llegar a vivir más de 200 añosLos frutos tienen forma aceitunada y dentro del hueso se encuentran sus semillas, que varían entre una y tres, de las cuales se extrae el aceite de Argán. Tradicionalmente, los frutos eran recolectados por las cabras, que se subían al árbol, los ingerían y de vuelta al corral regurgitaban y expulsaban los huesos, dentro de los cuales están las semillas. Obviamente ya no se practica este tipo de recolección por razones de calidad y seguridad. De hecho los árboles se podan para evitar que las cabras puedan trepar por las ramas. El aceite de Argán es la base fundamental de la cultura de los bereberes. Lo han venido cultivando y aplicando, tanto en su alimentación como en su piel y cabellos, desde hace siglos. Las mujeres bereberes producen el aceite de Argán para las necesidades alimentarias de la población local, pero también en el uso tradicional de atención por su piel y el cabello.

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